Seres fantásticos: el Squonk
Es una criatura escurridiza, que fue vista muy pocas veces. Su aspecto es absolutamente repulsivo: su piel, muy parecida a la del sapo, esta llena de manchas y verrugas y le cuelga en abundantes pliegues a lo largo del cuerpo. El pobre Squonk es consciente de su gran fealdad y por eso llora desconsoladamente. Sus ojos están siempre hinchados como globos. Es la viva imagen de la tristeza y el desaliento.
Su mayor actividad transcurre durante la noche. No quiere ser visto, pero sus profundos sollozos se escuchan desde lejos y las lágrimas que vierte dejan un rastro brillante en el suelo del bosque y son visibles aún en la oscuridad absoluta.
A pesar de ello, es casi imposible capturarlo. Se sabe que fue atrapado una sola vez por un astuto cazador que pudo confundirlo imitando el lamento de una hembra Squonk. El cazador metió a su presa en una bolsa pero al abrirla solo encontró un charco de brillantes lágrimas. El Squonk encerrado se había disuelto en su propio llanto para volver a tomar su forma original en la fría noche del bosque.
De esa capacidad de deshacerse en sus lágrimas, proviene su nombre científico "Lacrimacorpus dissolvens".
(fuentes: wikipedia + "El libro de los seres imaginarios" de J.L.Borges)


